Diseño del modelo de gestión preventiva de riesgo en un banco español para clientes afectados por la crisis COVID-19


Reto
La crisis del COVID-19 ha sido un acontecimiento sin precedentes que ha golpeado globalmente las sociedades y economías mundiales a una velocidad vertiginosa. Las consecuencias económicas han sido devastadoras, generando tensiones de liquidez en muchas empresas y amenazando la viabilidad de sus negocios y, con ello, la capacidad de devolución de préstamos bancarios. Esto ha supuesto un doble reto para los bancos: colaborar en salvar el tejido empresarial y evitar, a la vez, el deterioro de sus propios balances.

En este contexto, un banco español se plantea lanzar un programa para la identificación temprana de clientes en situación crítica y el lanzamiento de acciones preventivas ofreciendo soluciones adaptadas a la situación excepcional de cada uno.
Solución
Nuestra colaboración se estructuró en 5 líneas de acción:
  • Definición de los criterios de priorización de clientes.

  • Creación de modelos de diagnóstico para la evaluación de su deterioro.

  • Definición de las soluciones a ofrecer.

  • Diseño e implantación de una sistemática de gestión del riesgo.

  • Seguimiento y mejora continua de la gestión por parte de la red de gestores.


Uno de los principales retos que encontramos fue conseguir que la definición e implementación del plan se ejecutase de manera rápida y efectiva para maximizar la eficacia de la gestión preventiva de la cartera. Para ello, creamos y dimensionamos una task force multidisciplinar con capacidad para analizar y actuar de forma rápida sobre la base de clientes más crítica, de forma coordinada con la red. 
Beneficios para la organización
El proyecto permitió diseñar en tiempo record los procesos, protocolos y herramientas necesarios para la gestión preventiva para de aquellos clientes en situación más crítica, con tasas de gestión superiores el 95%.